Si bien la figura de José Martí ha sido usada por los revolucionarios cubanos como estándarte de su movimiento, en realidad él era un liberal y demócrata empedernido, y seguramente se volvería a morir si viera la pocilga en la que se ha convertido la tierra por la que él dió su vida intentando liberarla.
Además de su trabajo político y militar, era un literato, y aunque en lo partícular aborrezco la poesía, la pequeña obra titulada como 'La cagantina', me sacó bastantes risas, por lo cual la comparto.
En la época en la que Martí estaba exiliado en Zaragoza, España existía un café en el que se reunían los patriotas cubanos a beber vino, hablar de la libertad y 'conspirar' por su independencia. Una noche, al llegar a la mesa de mármol en la que siempre se reunían encontraron la siguiente estrofa, obra de algún peninsular:
Estos patriotas cubanos
son animales de cerda
son todos unos marranos
y mas mierda que la mierda
Naturalmente, cuando vieron estas palabras, los jóvenes cubanos se enojaron bastante, pero Martí, sin perder la compostura sacó su pluma y escribió al lado lo siguiente, lo cual tituló: La cagantina.